Propuesta de reflexión · 5–10 minutos
1. Escuchad todos los puntos de vista
Cada persona puede explicar qué hace con las pantallas, qué le gusta y qué le preocupa. Dejad que todo el mundo termine antes de buscar soluciones.
2. Acordad una situación concreta
Podéis empezar por las comidas, el tiempo de estudio o los momentos compartidos. Escribid un acuerdo sencillo y decidid a quién se aplica.
3. Poned fecha a la revisión
Acordad cuándo volveréis a hablarlo. Observad qué ha sido fácil y qué hay que cambiar para que el acuerdo se pueda mantener.
Puedes hacer este ejercicio con papel y lápiz. Adáptalo a tu contexto y guarda las respuestas para revisarlas más adelante.