Propuesta de reflexión · 5–10 minutos
1. Haz visible la semana
Anota las clases, los entrenamientos, los compromisos y los espacios de descanso. Mira qué momentos quedan disponibles.
2. Concreta las tareas
Cambia «estudiar» por una tarea definida: leer un apartado, preparar un esquema o practicar unos ejercicios. Asigna las tareas a los espacios disponibles.
3. Deja margen y revisa
Reserva espacio para los imprevistos. Al final de la semana, observa qué tareas han necesitado más tiempo y ajusta la siguiente planificación.
Puedes hacer este ejercicio con papel y lápiz. Adáptalo a tu contexto y guarda las respuestas para revisarlas más adelante.